En las Altas y Bajas de Díaz, Paulina Morales Elorduy

En las altas y bajas de Díaz.

 

El país estaba de fiesta, finalmente íbamos a tener un gobierno digno, un gobierno que vea por nuestro bien, un gobierno el cuál nos merecemos todos como mexicanos, era la noche del 5 de mayo de 1877, y recuerdo ese día con gran claridad, ya que conocí al hombre que más ha marcado mi vida, Porfirio Díaz. Yo me encontraba en su fiesta, la cuál festejaba que Díaz había sido elegido para ser presidente de la República, un hombre como él era justo lo que México necesitaba, el país había sido gobernado durante muchos años por Benito Juárez, y Porfirio tenía un lema que agitó las emociones de todo el pueblo mexicano, su lema era “Sufragio Efectivo, no Reelección”, y con estas palabras ya tenía a todo la nación de su lado.[1]

Aquélla noche en su fiesta, recuerdo que me llamó la atención su fino porte, su presencia se sentía en toda la habitación, su cabellera blanca le daba un toque de elegancia, y su blanco bigote lo hacía ver inteligente y masculino, recuerdo perfectamente su mirada, tenía una mirada penetrante que te provocaba verla una y otra ves, ya que era sumamente interesante. Más tarde la misma noche Manuel Gonzáles, su compadre, se acercó a mí y me presentó al mismísimo Porfirio, platicamos un rato acerca de su infancia en Oaxaca y del Plan de Tuxtepec, tenía la voz ronca y suave, y mientras hablaba tenía una capacidad impresionante de quedarte interesado en el tema.[2] Esa fue la noche en la que conocí y quién iba a decir que de ese día en adelante seríamos grandes amigos.

El primer gobierno de Díaz fue de 1877 a 1880, lo primero que hizo en el poder fue reorganizar el ejército, se baso en una política de orden y progreso, logró pagar la deuda que tenía el país con Estados Unidos, y logro la pacificación del país. Un año antes de que acabara su primer gobierno, me dio una maravillosa noticia, Delfina su esposa estaba embarazada del sexto hijo, este resultó ser una bebé hermosa, una bebé que tenía los ojos de su madre pero la sonrisa de su padre, a ella le pusieron de nombre Victoria, este nombre era muy significativo para mi amigo, debido a que la batalla que había ganado hace 13 años en Puebla, llevaba este nombre. Lamentablemente Victoria tuvo muchas enfermedades después de su nacimiento y murió tan solo dos días después de que había nacido, Delfina también sufrió de enfermedades, y sabiendo que le quedaban pocos días de vida, Díaz me pidió que le organizara la boda católica a él y a Delfina, esta ceremonia se llevó a cabo el 7 de abril, y a la mañana siguiente me llegó la noticia de que ella ya había fallecido por la madrugada.[3]

Después de su primer gobierno Manuel Gonzáles subió al poder hasta el año 1884, después del gobierno de Gonzáles, Porfirio me platicó que quería retomar el poder, y dicho y hecho fue presidente desde 1884 hasta 1911, dejando que su famoso lema “Sufragio Efectivo, no Reelección” hundiera con sus promesas sin cumplir, no tomen este comentario a mal, es mi mejor amigo y lo estimo mucho, pero así como reconozco todo lo bueno que hizo para el país, como los ferrocarriles, promovió la llegada de capitales extranjeros en la minería, el petróleo y la industria, en pocas palabras, fundó el México moderno, también como su amigo tengo que reconocer las cosas malas que hizo, como lo fue reelegirse tantas veces, la clase alta del país había ganado muchísimo poder, pero al mismo tiempo que en las calles de la ciudad se veían en la banqueta doncellas con los abanicos más extravagantes traídos desde Europa, podías ver al otro lado de la calle a una familia completa viviendo en completa y total miseria, las clases sociales eran muy evidentes. Yo creo que este fue el principal problema de Díaz y de su gobierno, pero ningún presidente puede hacer todo a la perfección, y este presidente había sido hasta ahorita, lo mejor que le había pasado a la República mexicana.[4]

El error más grande que mi amigo hizo durante su carrera política, y probablemente el peor de su vida, lo cometió el 3 de marzo de 1908, frente al periodista norteamericano James Creelman durante una entrevista que tuvo con él, cuando yo oí y leí lo que Porfirio le había dicho a Creelman me quede plasmada, no sabía como reaccionar, una parte de mí estaba contenta pero otra estaba completamente preocupada y aterrorizada. Las frases que más recuerdo de esta entrevista se quedarán conmigo el resto de mi vida, estas frases son: “Puedo dejar la presidencia de México sin ningún remordimiento, pero lo que no puedo hacer es dejar de servir a este país mientras viva”, “No importa lo que digan mis amigos y partidarios, me retiraré cuando termine el presente periodo y no volveré a gobernar. Para entonces, tendré ya ochenta años” al escuchar y leer estas palabras me quede plasmada, ¿Cómo es que no me dijo que se planeaba retirar? El no es así, ¿Hablará enserio? El quiere seguir en el poder, aunque tenga ya cerca de ochenta años, es un hombre fuerte y esta muy bien de salud, ¿Estará ya cansado?. Todas estas preguntas tuvieron su repuesta al poco tiempo, cuando no mostró interés alguno de bajarse del poder.[5]

Después de esta entrevista el país estaba conmocionado y lleno de optimismo, porque tenían la esperanza de que finalmente el país estaba listo y preparado para tener elecciones libres, toda una generación estaba emocionada y con deseos de gobernar ahora el país. Recuerdo que el país era un caos, se formaron varios partidos políticos, se escribieron libros y artículos discutiendo los problemas de México y proponiendo soluciones para estos problemas, y en esta época fue la primera ves que salió a relucir la cara y el nombre de Francisco I. Madero, él se postuló de candidato en un partido llamado Antireeleccionista, Madero provenía de una familia acomodada, y viajó por todo el país para dar sus ideas políticas, con el las esperanzas del pueblo mexicano crecieron, convirtiéndolo en una de las figuras más populares de la época.[6]

Mientras el éxito de Madero crecía Díaz cada ves me hablaba más agobiado y asustado, se le notaba nervioso y el ya sentía la presión de que Madero podría ser un verdadero peligro para su gobierno, poco tiempo después Madero fue “misteriosamente” encarcelado en San Luis Potosí, y Porfirio fue reelegido, hasta el día de su muerte Díaz, mi amigo, me ocultó lo que es muy evidente, honestamente yo creo que el miedo de perder su poder, fue lo que llevó al encarcelamiento de Madero, sin embargo, poco tiempo después Madero escapó de prisión y se fue a Estados Unidos donde publicó su famoso Plan de San Luis Potosí.[7]

Este plan fue el que llevo a mi gran amigo a su final, en este plan Madero lo desconocía como presidente y se declaró presidente provisional, y llamó al pueblo mexicano a tomar sus armas y a tumbar al dictador, Porfirio Díaz, y en tan solo seis meses los maderistas derrocaron el gobierno de Díaz, y en mayo de 1911 me tuve que despedir de mi gran amigo, porque renunció al poder y se fue a vivir a Francia, donde murió.[8] el día que me despedí de él nunca lo había visto tan triste, tan decepcionado de su patria, realmente se notaba que él esperaba más del pueblo mexicano. Pero ya para cuando se retiro parecía que todo el país solamente se acordaba de los errores que cometió, para todos ya era el dictador que destruyó el país, pero yo se que México es más que esto, se que mi patria a lo largo del tiempo, la historia lo va a juzgar como el se lo merece, claro que como cualquier presidente cometió sus errores, pero hizo muchas cosas buenas para el país, le trajo la modernidad a este, le trajo paz, trajo ferrocarriles, pago deudas, y México merece saber y acordarse de esto también, y no solamente de las cosas negativas de su gobierno.

Todos los días me voy a acordar de esa persona que conocí el 5 de mayo de 1877, la persona que solamente con su mirada, lograba causarte interés acerca de su persona, la persona que amó a México más que a si mismo, y que entregó su vida completa al país, la persona que aunque cometió grandes errores que le costaron su gobierno, mantuvo la frente en alta durante todas las situaciones, esa persona llegó a ser mi mejor amigo, y yo siendo buen amigo de el veo igual sus defectos y sus cualidades, y creo que todo México debería de ver a Díaz igual, como un amigo, en lugar de cómo un enemigo.


[1] Cfr, MIRANDA BASURTO, ÁNGEL. La Evolución de México. 12ª Edición, Editorial Porrúa, México DF, 2005. Pag. 245.

[2] Cfr. Biografía de Porfirio Díaz, Resumen de Historia, disponible en: http://www.resumendehistoria.com/2009/10/biografia-de-porfirio-diaz-resumen.html 21 de febrero, 2013.

[3] Cfr. Porfirio Díaz. Wikipedia. Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Porfirio_D%C3%ADaz#Primer_mandato_presidencial 21 de febrero, 2013.

[4] Cfr. Idem.

[5] Cfr. TRIS. Entrevista Díaz Creelman, disponible en: http://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080305150830AAgCz8s 21 de febrero, 2013.

[6] Cfr. Porfirio Díaz. Biografías y Vidas, disponible en: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/diaz_porfirio.htm 21 de febrero, 2013.

[7] Cfr. Idem.

[8] Cfr Idem.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s